José Elías's profileJosé Elías - Espacio L...PhotosBlogLists Tools Help
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
No list items have been added yet.
April 25

Cavar

 Seamus Heaney


Entre el índice y el pulgar

descansa la pluma gruesa, grata como un revólver.


Bajo mi ventana, el claro raspar

de la pala que se hunde en tierra arenisca:

mi padre, que cava. Observo desde arriba
el esfuerzo de su trasero entre las plantas;

se dobla y se yergue veinte años antes,

agachándose rítmicamente entre hileras de patatas
donde cavaba.


La bota gruesa descansaba en la pala, era palanca

el mango apoyado con firmeza en la rodilla.

Arrancaba brotes fuertes, hincaba la hoja brillante,

esparcía patatas nuevas que nosotros recogíamos,

gozando de su dureza fría en nuestras manos.

¡ Señor, cómo manejaba la pala el viejo!
Igual que su padre.


Mi abuelo cortaba más turba en un día

que nadie en turbera de Toner.

Una vez le llevé leche en una botella

con un torpe tapón de papel. Se enderezó

para beberla, y volvió enseguida a la tarea
de cortar y cercenar con primor, arrojando terrones

por encima del hombro, ahondando más y mejor

a la busca de la turba buena. Cavando.


Se despierta en mí el olor frío a mantillo,

el chapoteo de carbón empapado, los bruscos cortes
de la hoja que atraviesa raíces vivas.

Pero yo no tengo una pala con la que seguir

a hombres como ellos.


Entre el índice y el pulgar

descansa la gruesa pluma:
cavaré con ella.

March 06

Vieja llave

Amado Nervo
 
 
Esta llave cincelada
que en un tiempo fue, colgada,
(del estrado a la cancela,
de la despensa al granero)
del llavero
de la abuela,
y en continuo repicar
inundaba de rumores
los vetustos corredores;
esta llave cincelada,
si no cierra ni abre nada,
¿para qué la he de guardar?
 
Ya no existe el gran ropero,
la gran arca se vendió;
sólo en un baúl de cuero,
desprendida del llavero,
esta llave se quedó.

 Herrumbrosa, orinecida,
como el metal de mi vida,
como el hierro de mi fe,
como mi querer de acero,
esta llave sin llavero
¡nada es ya de lo que fue!
 
Me parece un amuleto
sin virtud y sin respeto;
nada abre, no resuena...
¡me parece un alma en pena!
 
Pobre llave sin fortuna
...y sin dientes, como una
vieja boca; si en mi hogar
ya no cierras ni abres nada,
pobre llave desdentada,
¿para qué te he de guardar?
 
*
Sin embargo, tú sabías
de las glorias de otros días:
del mantón de seda fina
que nos trajo de la China
la gallarda, la ligera
española nao fiera.
Tú sabías de tibores
donde pájaros y flores
confundían sus colores;
tú, de lacas, de marfiles
y de perfumes sutiles
de otros tiempos; tu cautela
conservaba la canela,
el cacao, la vainilla,
la suave mantequilla,
los grandes quesos frescales
y la miel de los panales,
tentación del paladar;
mas si hoy, abandonada,
ya no cierras ni abres nada,
pobre llave desdentada,
¿para que te he de guardar?
 
*
Tu torcida arquitectura
es la misma del portal
de mi antigua casa obscura
(que en un día de premura
fue preciso vender mal).
 
Es la misma de la ufana
y luminosa ventana
donde Inés, mi prima, y yo
nos dijimos tantas cosas
en las tardes misteriosas
del buen tiempo que pasó...
 
Me recuerdas mi morada,
me retratas mi solar;
mas si hoy, abandonada,
ya no cierras ni abres nada,
pobre llave desdentada,
¿para que te he de guardar?
 
December 08

Alma en pena

Ramón López Velarde

A fuerza de quererte
me he convertido, amor, en alma en pena.

¿Por qué, Fuensanta mía,
si mi pasión de ayer está ya muerta
y en tu rostro se anuncian los estragos
de la vejez temida que se acerca,
tu boca es una invitación al beso
como lo fue en lejanas primaveras?

Es que mi desencanto nada puede
contra mi condición de ánima en pena
si a pesar de tus párpados exangües
y las blancuras de tu faz anémica,
aun se tiñen tus labios
con el color sangriento de las fresas.

A fuerza de quererte
me he convertido, amor, en alma en pena,
y con el candor angélico de tu alma
seré una sombra eterna.

 

September 02

A tu lumbre náufraga

Salvatore Quasimodo
 
 
Nazco a tu lumbre náufraga,
ocaso de aguas límpidas.

De hojas serenas arde
el aire consolado.

Desarraigado de los vivos,
corazón transitorio,
soy un límite vano.

Tu don tremendo
de palabras, Señor,
asiduamente pago.

Despiértame de entre los muertos:
cada uno ha tomado su tierra
y su mujer.

Tú me has mirado dentro,
en la oscuridad de las vísceras;
ninguno tiene mi desesperación
en su alma:

soy un hombre solo,
un solo infierno.
 
 
 
Nasco al tuo lume naufrago, / sera d’acque limpide. // Di serene foglie / arde l’aria consolata. // Sradicato dai vivi, / cuore provvisorio, / sono limite vano. // Il tuo dono tremendo / di parole, Signore, / sconto assiduamente. // Destami dai morti: / ognuno ha preso la sua terra / e la sua donna. // Tu m’hai guardato dentro // nell’oscurità delle viscere: // nessuno ha la mia disperazione / nel suo cuore. // Sono un uomo solo, / un solo inferno.
 
 
 

Estamos tan lastimados

Nelly Sachs
 
 
Estamos tan lastimados
que creemos morir
si la calle nos arroja una palabra maligna.
La calle no lo sabe,
pero ella no soporta tal carga;
no está habituada a ver que se descerraje sobre ella
un Vesubio de dolores.
Los recuerdos de tiempos antiquísimos están extirpados
para ella,
desde que la luz se hizo artificial
y los ángeles juegan sólo con pájaros y flores,
o sonríen en el sueño de un niño.
 
 
 
August 29

Muerte sin fín

José Gorostiza
(fragmento)
 
Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo,
es una muerte de hormigas
incansables, que pululan
¡oh Dios! sobre tus astillas,
que acaso te han muerto allá,
siglos de edades arriba,
sin advertirlo nosotros,
migajas, borra, cenizas
de ti, que sigues presente
como una estrella mentida
por su sola luz, por una
luz sin estrella, vacía,
que llega al mundo escondiendo
su catástrofe infinita.
 
  
 
August 15

Yira

Enrique Santos Discepolo
(Tango)
 
  
Cuando la suerte qu' es grela,
fayando y fayando
te largue parao;

cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperada;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...

la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.

Verás que todo es mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa...
¡Yira!... ¡Yira!...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.

Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazada...
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.

Cuando veas que a tu lado
se prueban las ropas
que vas a dejar...
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!

Verás que todo es mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa...
¡Yira!... ¡Yira!...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.

 

 
There are no categories in use.
Yo.  
Photo 1 of 5

José Elías B.R.